El CSKA, con el plan militar que todos suponían pero que nadie se atrevió a desactivar, eliminó al Sevilla de una manera dolorosísima, en su guarida del Pizjuán. Lo peor que puede decirse es que no lo hizo de manera injusta. El silencio que acompañó a los últimos diez minutos lo dijo todo porque se esperaba un Sevilla bravo y valiente, incapaz de perdonar una oportunidad inmejorable para rebasar el umbral de su historia. Pero cayó como en aquella nefasta noche del Fenerbahce. Un palo de efectos devastadores que dejó caras dramáticas. Ojos llorosos de Navas, desolación de Zokora, gesto tenso de Del Nido.
Para el sevillismo, la caída fue incluso más dolorosa por ver a uno de sus héroes, Andrés Palop, arrodillado. Honda, kamikaze japonés que ayer justificó los doce millones de euros que el CSKA pagó por él, sacó a pasear el cañón que tiene en la pierna izquierda. A Palop no le ayudó su barrera ni el balón de la Champions que tan mal le trató ya en la ida con el gol de Mark González. Palop se abalanzó sobre el balón de las estrellas y no lo pudo despejar. Pero el 1-2 que fue demasiado para el Sevilla no señaló a Palop, señaló al Sevilla.
La Liga ya no es lo mismo desde que Cristiano aterrizó en nuestro país. No hay semana que no se hable del portugués después de un partido, para bien, para mal o para ambas cosas. Si tras el encuentro contra el Villarreal el mundo habló de su tomahawk, después del encuentro de vuelta contra el Lyon surgieron rumores sobre su mala relación con Higuaín, esta semana toca hablar de las supuestas dotes del portugués para provocar a los rivales.
Curiosamente, Cristiano y Messi tienen los mismos promedios de faltas recibidas, aunque la protección que reciben de los colegiados no es igual.Con esta victoria el Real Madrid sigue lider.
Con las lágrimas a punto de brotar de sus ojos, Fernando Alonso se encaramó a su F10, miró al cielo de su güela María, levantó los brazos y gritó con la rabia de un campeón en busca de su destino. De un hombre dispuesto a marcar una era con Ferrari y que ayer puso la primera piedra con una victoria perfecta, de gran maestro de las carreras.
El asturiano preparó su adelantamiento en la primera curva a Massa en las dos vueltas de instalación antes de colocar su coche en la parrilla, frenando con 160 kilos como si le fuera la vida en el intento. No se cebó detrás de Vettel para no destrozar sus ruedas, le atacó cuando vio que tenía problemas y, después de pasarle, nos dejó una serie de final de vueltas galácticas, en las que dijo al mundo quién es el jefe.
La realidad es desoladora: dos de los tres objetivos del Madrid para la presente temporada se han frustrado contra el Alcorcón y el Olympique de Lyon, en ambos casos en octavos de final. Ese dato es más concluyente que las estadísticas de las que presume Pellegrini ("somos el mejor Madrid en quince años") para demostrarnos que el juego es bueno. Lo es a veces. Y en ocasiones es malo, como ayer, sin que el entrenador parezca tener control sobre lo bueno y lo malo. Para no ser apocalíptico evitaré decir que se le acaba el tiempo; sólo señalaré que se le acaban los torneos.
Lo sé. Las culpas son colectivas y conviene ser justo en el reparto de responsabilidades. Sin embargo, es imposible obviar que anoche, al margen de la pelea sobre el campo, se planteó una batalla estratégica que declaró vencedor al entrenador francés. Sucedió tras el descanso, cuando Puel modificó el sistema, pasando del 4-3-3 al 4-4-2. Esa corrección, acompañada de dos cambios y un ajuste (Toulalan pasó de centrocampista a central), tuvo el efecto de voltear el partido. Desde ese instante, estimulado por su superioridad en el mediocampo, dominó el Lyon y se acabó el Madrid. Pellegrini no encontró respuesta.
Álvaro Arbeloa, con su gol en Chapín, abrió el camino de la victoria del Real Madrid frente al Xerez. El lateral madridista cuajó un partido tácticamente perfecto atrás y estuvo voraz en las incursiones de ataque. Llegó sin hacer ruido este verano, eclipsado por las presentaciones ‘hollywoodienses’ de Cristiano, Kaká y Benzemá, y se ha convertido en un fijo de Manuel Pellegrini.
El internacional español es el triunfo de lo cotidiano, la normalidad, una apología del trabajo y la constancia. Se marchó del Real Madrid para jugar en el Deportivo y Liverpool, donde demostró que sí tenía sitio en el club blanco. Nada más llegar, el técnico lo desplazó al lateral izquierdo para dejar sitio a Sergio Ramos en el derecho y Pepe-Albiol como centrales. Ha sido con la lesión del portugués cuando Álvaro ha pasado a jugar, en algunos partidos, como lateral diestro, su verdadera posición. Sea donde fuere, en la izquierda, derecha o el centro, Arbeloa ha demostrado ser un defensor imperial, perfecto en el cruce, siempre muy bien posicionado. Además, se incorpora con criterio al ataque y rara vez deja desguarnecida su banda. Tiene 27 años recién cumplidos y ha demostrado que hay lateral para rato, tanto en el Madrid como en la Selección.
Los elogios de la prensa se los llevan CR, Higuaín o Kaká, pero sus compañeros no reparan en admitir la sobresaliente temporada que está realizando Álvaro Arbeloa, que aprendió de Lopo a ganar la posición y de Rafa Benítez la importancia táctica de los partidos. Así se ha gestado el defensa perfecto. Si Pellegrini estaba haciendo sus cábalas sobre qué haría con Benzemá o Raúl cuando volviera Gonzalo Higuaín, ha sido el propio argentino quien se ha encargado de resolverlas. Reapareció, tras tres partidos en el dique seco, para jugar veinte minutos y anotar un auténtico golazo. Pase de Van der Vaart y perfecto control disfrazando su bota de esponja, regate grandioso a Kameni y gol a puerta vacía. Insuperable. 3-0 definitivo frente a los ‘pericos’.
Raúl ha jugado bien contra el Deportivo y el Espanyol, pero no ha visto puerta, mientras que Benzemá ha necesitado cuatro partidos para hacer dos goles, uno de ellos regalados por Guti. A los dos les ha superado Higuaín, que se fue marcando y ha regresado haciendo lo mismo. Por más que le pese a Pellegrini sentar a su delantero más caro y al gran capitán, Higuaín (12 goles) ha demostrado, con sudor y esfuerzo, que es el gran acompañante de Cristiano Ronaldo. El dinero no lo es todo en la vida.Y tambien tienen en su poder la maldición de Karim Benzema.
Gonzalo Higuaín es un delantero indetectable, invisible, imposible de cubrir para los defensas. Tiene muchísima movilidad, circula por los dos costados, es excelente en la circulación del balón en carrera, pero también se erige como un depredador del área cuando tiene que rematar la jugada. No tiene un punto fijo y huye del estatismo, algo que desconcierta a sus oponentes y desquicia a los porteros.
Además, el ‘Pipa‘ es el máximo goleador del Real Madrid (12 goles en 15 partidos) y es el rey de la eficacia, ya que anota cada 83,1 minutos pese a que sólo remata 2,3 veces por encuentro. Supera claramente a Benzemá (19 partidos, 7 goles) y Raúl (19 partidos, 3 goles), que a priori partían como teóricos titulares por delante del argentino. Higuaín se ha encargado de mandarlos al banquillo gracias a su versatilidad, inteligencia de movimientos y gol. Es uno de los máximos artilleros de la Liga, junto a Messi (16) y David Villa (15), a los que supera en promedios anotadores. Son los registros del ‘killer’ del Madrid y de Argentina para el Mundial. Así es el ‘Pipa’, un atacante difícil de detectar.
El Milán ofrecerá la próxima temporada al Manchester United a Huntelaar más dinero para hacerse con los servicios de Nemanja Vidic. Según el Daily Mirror, el central serbio es el preferido de Leonardo para fortalecer la defensa ‘rossonera’. Está ofrecido a vender a ‘El Cazador’, que no ha encontrado su sitio en el pragmático fútbol italiano.