17 abr 2011

Sin Liga... pero con mucha moral

R. Madrid
R. MADRID
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BARCELONA
Barcelona



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Acción antideportiva de Messi que se fue sin tarjeta

Dentro de un clásico en el que se jugó con derroche y entrega pero sin acciones antideportivas, una imagen dejó en muy mal lugar a Leo Messi. El argentino, ya sin opciones de jugar el balón, lanzó un pelotazo a la grada a escasos metros de los aficionados. Su lanzamiento pudo haber provocado algun daño al público presente en esa zona del campo.Pepe le recriminó esa acción pero Muñiz Fernández no entendió que esa acción antideportiva fuera merecedora de sanción.

Y al séptimo partido, Cristiano marcó al Barça

Y al séptimo partido ante el Barça, Cristiano hizo su primer gol. La maldición del portugués en los duelos contra los azulgranas tocó a su fin con el tanto en el Clásico liguero y el gol le valió para igualar su récord realizador de 42 tantos en el Manchester United hace tres temporadas.
Cr7 llevaba seis partidos frente al Barça y el balance era más bien malo: sólo le había ganado en una ocasión (semifinales de la Champions 08-09 en Old Trafford) y en ninguno de los seis partidos había sido capaz de marcar un solo gol. La maldición tocó a su fin en el Bernabéu, donde Cristiano pudo celebrar el primer gol del Madrid en un Clásico desde que el portugués fichó por los blancos.
Cristiano es el cuarto jugador en la historia del Real Madrid en superar la barrera de los 40 goles. Su siguiente reto es superar a Hugo Sánchez (89-90) y Di Stéfano (56-57), que firmaron 43 goles en una sola temporada. Lejos parece el récord de Pancho Puskas, que llegó a anotar 49 tantos en la 59-60.

Messi ya es junto a Puskas el máximo goleador de la historia

Leo Messi ya es el mejor goleador de la historia en una sola temporada al anotar ante el Real Madrid su gol número 49: 30 en Liga, nueve en Champions, siete en Copa y tres en la Supercopa de España. De esta forma iguala a Pancho Puskas, delantero del Real Madrid que en la temporada 59-60 marcó 49 goles.
Leo Messi volvió a marcar al Madrid, en este caso de penalti, y ya suma ocho goles en su haber en los Clásicos que ha disputado. Aunque el argentino no mojó en la manita del Camp Nou, cada temporada que ha jugado ante el Madrid le ha dejado su sello en forma de gol.
Messi marcó de este modo su primer gol a un equipo de Mourinho, ya que en los cinco enfrentamientos anteriores ante el Chelsea, Inter y Real Madrid nunca había mojado.

Messi y Guardiola, víctimas del láser

Si en el Camp Nou fue Cristiano Ronaldo el que sufrió los molestos destellos del láser desde la grada, en el Bernabéu fue Messi y Guardiola los que fueron apuntados con este artefacto.
Cuando el argentino se disponía a lanzar el penalti ante Casillas fue apuntado con el laser a los ojos tratando de deslumbrarle. También se repitió después de la celebración azulgrana cuando Messi volvía al centro del campo.
Pep también lo sufrió durante algunos segundos cuando salió de su banquillo para dar instrucciones a sus jugadores.

El City tumba al United

El Manchester City peleará por la FA Cup. Los 'citizens' se meten en la final al imponerse en Wembley a sus vecinos del United y lucharán por el trofeo de clubes más antiguo del mundo después de 35 años sin levantar ningún título. Touré y su gol, el único del encuentro, fueron lo más sobresaliente de cuanto aconteció sobre el césped, en el que también destacó Scholes, aunque por una entrada criminal que le costó la expulsión. La fiesta estuvo en las gradas, donde la alegría se vistió de azul.
El trofeo del KO por antonomasia no entiende de especulaciones y el United acabó pagando la suya. Ferguson y Mancini plantearon un encuentro rácano. La idea de no caer eliminados en la semifinal se impuso a las ganas de volver a Wembley el próximo 14 de mayo a pelear por el trofeo.
Los máximos artilleros de ambos conjuntos no podían ser de la partida. Rooney, por sanción, y Tévez, lesionado. Así las cosas, se esperaba que, al menos, el 'Chicharito' Hernández acompañase a Berbatov en el ataque de los diablos rojos. No fue así. El mexicano vio más de medio partido desde el banquillo. A pocos metros, en el otro banco, el bosnio Dzeko, sacrificado por Mancini en beneficio de Balotelli. Un delantero en cada once y mucha precaución.
En las gradas, por contra, todo lo contrario. Los 90.000 hinchas que abarrotaban Wembley no reservaron nada. Los del City, mucho menos acostumbrados a estas lides, quizás aprovecharon esa circunstancia para dar el primer empujón a su equipo, que salió atenazado.
El United tenía la medida cogida a los 'citizens'. Los tres últimos derbis, que cayeron del lado de los de Ferguson, pesaban en el juego de los de celeste. Aunque si existía alguna circunstancia que empequeñeciese al 'Sky Blue' había que buscarla mucho más atrás en la Historia.
'Unidos por la geografía, separados por el éxito', así reza una vieja pancarta de los hooligans del United, que la utilizan en cada derbi para recordar a sus vecinos qué equipo es el grande de la ciudad de East Midlands.
Al City le costó media hora sacudirse ese complejo histórico. Un disparo de Barry desembotelló a su equipo y le dio un respiro que le permitió llegar con empate al descanso. Antes, Berbatov había dispuesto de dos ocasiones clarísimas para adelantar a los suyos. Hart, enorme durante todo el partido, sacó primero un mano a mano con el búlgaro. El rechace cayó en los pies de Nani, que dio la segunda oportunidad a Berbatov con un centro raso desde la izquierda, pero el delantero no acertó. Mandó el esférico por encima del travesaño desde dentro del área pequeña.
El centro del campo del United llevó el peso del juego durante la mayor parte del primer tiempo. No era un dominio claro, sin embargo, ya que el fútbol no se fraguaba en esa zona. Los defensas circulaban en exceso el balón atrás y el cuero volaba de área a área en busca de algún delantero que lo controlase.
Imperial Touré
Yaya Touré no había encontrado aún su espacio, pero comenzó a fabricárselo en las postrimerías del primer acto. Una de sus características arrancadas terminó en córner y, a la salida del saque de esquina, Kompany estuvo a punto de poner en la escuadra el balón con un disparo cargado de intención desde la frontal.
Había despertado la bestia. El descanso no pudo impedirlo. Así, tras otros cinco minutos de tanteo. Touré interceptó un pase de Carrick e irrumpió por el centro en el área del United. Dejó en el camino a Vidic con un quiebro hacia la derecha y cruzó el esférico con tranquilidad ante la salida de Van der Sar.
El gol sería a la postre un premio más que merecido para el marfileño que, más aún desde entonces, fue un coloso. Se fajó e hizo suya la parcela central. Pero es que también creó las ocasiones más peligrosas de su equipo en la segunda mitad. Imponente. Dueño y señor del partido.
Scholes, desaparecido durante todo el encuentro, pagó su frustración con el primero que pasó. Le tocó a Zabaleta. El resultado: el argentino, a la banda para ser atendido; y el inglés, a la ducha antes de tiempo por clavarle los tacos en el muslo a su rival. Imperdonable lo del veterano centrocampista, que se borró del partido cuando su equipo más lo necesitaba.
Sin capacidad de reacción
Aún quedaban 20 minutos. Por detrás en el marcador, se acordó Ferguson del 'Chicharito', pero la expulsión de Scholes dejó solo al mexicano en punta. Berbatov fue sustituido por Anderson, aunque las ideas no llegaban al medio campo de los diablos rojos. Se les moría el partido.
Ni siquiera espoleados por un templo del fútbol a rebosar puede hablarse de "más corazón que cabeza" o tópicos por el estilo. El United veía cómo se esfumaba la posibilidad del triplete. Sin embargo, sigue quedándoles grande la palabra 'corazón'. Sus intentos de igualar la contienda fueron demasiado pobres. Se limitaron a colgar algún que otro balón. Nunca creyeron realmente en el empate y la FA Cup no les perdonó su falta de convicción y ambición.

Medio Wembley estalló tras el pitido final. La mitad celeste. Ningún aficionado del City se acordó de la ingente cantidad de millones que los dueños del club han dilapidado para armar un equipo irregular como pocos. El fútbol le debía una alegría a esa afición. Nada importaba ahora, sólo que los 'citizens' lucharán 35 años después por levantar un trofeo y que la frontera del éxito separa desde hoy un poquito menos al United de su rival en la ciudad.

Anulan un gol a Raúl en el empate del Schalke

Reparto de puntos entre el Werder Bremen y el Schalke 04. El partido comenzó con mucho pundonor por parte del Bremen que hacía notar las premuras y los nervios por sacar un resultado que le alejase de los puestos de descenso. Y es que el entrenador, Thomas Schaaf, tuvo que ser ratificado por el director deportivo esta misma semana en su puesto después de los malos resultados que está teniendo esta temporada.
El partido comenzó ágil y rápido, pero impreciso. Un intercambio de áreas y sin transiciones a través del centro del campo. El árbitro anuló un gol al Bremen en el minuto 10. En el 25, gran remate de Raúl de cabeza que optó por disparar fuerte antes que ofrecer precisión al balón. El portero estaba bien situado y atajó con prestaciones. De ahí al final no hubo más ocasiones. Wesley y Pizarro, con mucha calidad en el regate y en los centros, demostrando que no se les ha ido lejos la calidad de antaño, pero ambos, tuerce-botas en el remate final.
En el descanso el entrenador del Schalke decidió meter a Jurado y a Edu, dos titulares habituales que habían empezado en el banquillo para darles descanso y el equipo mejoró en la transición de la pelota y dominó el juego. Marco Marin fue el mejor jugador por parte del Bremen, parecía estar en todas partes.
La segunda parte comenzó electrizante, ya en el primer minuto Raúl pasa de cabeza a Farfán que se hace un autopase alejado pero veloz, pisa área se queda sin ángulo y sin peligro. El gol llegó de penalti en el minuto 58, Höwedes, central del Schalke zancadillea a Pizarro en una peligrosa incursión en el área, mandándolo al suelo. Marca Wagner en segunda instancia después de que el disparo fuera rechazado por el portero Neuer. A los 5 minutos establece el definitivo empate Edu en una gran jugada por parte del Schalke y un efectivo centro de Uchida. Tras un par de ocasiones de Draxler, el árbitro anula un gol a Raúl por posible fuera de juego previo.
El Bremen tuvo la suya en una gran jugada de Fritz que se va de dos en la frontal, entra solo en el área y coloca con el interior al palo contrario pero Neuer bien colocado, despeja con el cuerpo. Mucha intención por parte de Marco Marin que no consagró en ocasiones definidas.
El punto deja al Schalke en tierra de nadie una semana más, pero al menos sin los nervios que aún pasará el Bremen si no define con puntos su pujanza atacantes.